
Los tigres del mar
Algunos buzos temen más a las barracudas que a los tiburones. Hermosa pero letal Este animal está en forma. La barracuda es esbelta, musculosa y veloz. Sus afilados dientes están hechos para cortar y desgarrar. Si te encuentras con una, no intentes escapar: las ráfagas de color atraen aún más su atención. El ser humano puede nadar a una velocidad de unos 8 km por hora; la barracuda alcanza hasta 43,2 km por hora. Aunque resulte difícil, ante estas criaturas lo mejor es quedarse inmóvil. Profundas fauces Muchos peces de los abismos, al haber tan poca luz en las profundidades, poseen enormes fauces y dientes que les permiten atrapar velozmente a su presa sin necesidad de verla. Afortunadamente, la mayoría de los peces de tan temible aspecto apenas mide unos centímetros de largo.
