
Ir con la corriente
La química impulsa las corrientes del mar Mediterráneo. Las aguas superficiales del océano Atlántico fluyen hacia el este a través del apretado estrecho de Gibraltar. Cuando se evapora el agua en este mar cálido, ésta se vuelve más salada y más densa, y se sumerge para formar una corriente que se dirige hacia el oeste por debajo de las aguas más frías que entran. Cómo colarse Los barcos de vela normalmente tenían que esperar a que se desencadenase un viento fuerte para pasar al Atlántico, en contra de la constante corriente superficial. Se cree que los fenicios sumergían sus velas varias brazas en el agua para aprovechar la corriente saliente. Los submarinos han utilizado las corrientes saladas para deslizarse fuera del Mediterráneo sin utilizar sus máquinas.



