
Parecidos pero no iguales
La fragata portuguesa, habitante de los mares cálidos de todo el mundo, puede parecerse a una medusa, pero no lo es. Ni siquiera es un solo animal: ¡es una colonia flotante! Muchos animales Bajo el flotador lleno de gas de la fragata portuguesa penden cientos de animales minúsculos con tareas específicas. Algunos capturan presas, otros digieren la comida y otros se dedican a la reproducción. La colonia atrapa a las presas mediante tentáculos que pueden estirarse hasta 50 metros y encogerse hasta 152 mm. Una vez atrapado el pez, no hay salida: le inyecta un veneno que le produce una parálisis. Un solo animal El acalefo dorado es un solo animal a diferencia de la fragata portuguesa. Nada contrayendo y expandiendo su cuerpo en un movimiento de ola y su picadura, aunque es dolorosa, está muy lejos de ser tan venenosa como la de la fragata.



